Puebla, un destino con mucho sabor

Puebla, un destino con mucho sabor

Coronada por volcanes, al sur de la Ciudad de México, se localiza Puebla. Un destino atractivo por su historia y tradiciones multicolor que no se encuentran en ningún otro lugar. Su naturaleza rica y variada ambienta su entorno colonial complementando así los hermosos paisajes de sus alrededores.

No se puede hablar de Puebla sin exaltar su arte culinario, el cual, nos ofrece una fascinante variedad de aromas y sabores únicos, resultado de la combinación entre las cocinas mexicana, española, francesa y asiática.

Ejemplo de ello es el “Chile en Nogada”, que se compone de productos originarios de la región como el chile poblano y la manzana panochera, sabores españoles como la pera de San Juan y la nogada y de esencias asiáticas como la granada, formando una explosión multicultural que inunda el paladar de sabores inmersivos.

El chile poblano se rellena con carne molida de res o cerdo mezclada con frutas, se cubre con la salsa en Nogada y se adornado con perejil y granada en alusión al verde, blanco y rojo de la bandera Mexicana engalanando año con año las fiestas patrias.

Otra propuesta artesanal es la “Cemita Poblana” que, aunque tiene sus orígenes en Europa y también se encuentra en varios países de Latinoamérica se ha convertido en parte tradicional de la gastronomía Poblana. Tal es el gusto de la gente por este platillo que cada año, a finales del mes de abril, se celebra el “Festival de la Cemita Poblana” donde participan más de 50 expositores y donde, en su edición 2019, se estableció el récord de la cemita más grande del mundo que peso alrededor de 15 kilogramos. Los ingredientes más comunes son la milanesa de res, el quesillo o queso fresco, aguacate, pápalo, chipotles o chiles jalapeños, cebolla y aceite de oliva. No pierdas la oportunidad de degustar este platillo en tu paso por esta hermosa ciudad.

Tal vez un tanto curioso por su elaboración Puebla también es casa del típico “Chileatole”. Es un atole que, a diferencia de los atoles tradicionales en su mayoría dulces, es salado y picoso; se elabora con granos de elote condimentados con chile y se espesa con masa de maíz. Un platillo prehispánico creado por las antiguas culturas que habitaban estas tierras antes de la época colonial y que dejan patente su paso por la historia de esta región.

Chile ancho, chile mulato, chile pasilla, chipotle, clavo, pimienta gorda, comino, canela, anís, chocolate, cacahuate, ajo y cebolla son solo algunos de los muchos ingredientes del “Mole Poblano”, el platillo mas representativo por excelencia de la antiguamente llamada “Ciudad de los Ángeles”. La forma más tradicional de servirlo es con guajolote, nombre que se le da en México al pavo doméstico, aunque también se puede acompañar con pollo y arroz. Otro platillo igualmente delicioso con este producto son las “Enchiladas de Mole” que son tortillas de maíz rellenas de pollo, bañadas con mole. Los aztecas lo tenían considerado como un alimento digno de los grandes Señores.

El “Mole Poblano” también tiene su festival anual en el mes de junio. Se ha vuelto todo un evento gastronómico desde 1991 al que no puedes faltar.

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